PALABRAS

"Una mirada lo cambia todo: la perspectiva, la luz, la sombra, el verso... la palabra."

Auschwitz en Fundación Canal de Madrid

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Fecha de publicación: 1 de abril de 2018


La exposición Auschwitz en Fundación Canal de Madrid, que visitamos el pasado día 28 de marzo de 2018 nos tocó profundamente, como no podía ser de otro modo. Los objetos ahí expuestos hablan a gritos de historias tremendas, una barbarie que ni los mismos que la sufrieron podrían haber imaginado ni en sus peores pesadillas.

Una exposición así es necesaria para no olvidar y que la historia no se repita, aunque por desgracia, se siguen produciendo torturas, abusos en todo el mundo y lo peor es que todos nosotros, los "occidentales" que respiramos en una supuesta Democracia, o mejor una "Dictadura del consumismo" de un corrupto bienestar que es adictivo y tóxico, asistimos impasibles a guerras, desastres que vemos en la televisión como si se tratara de películas de Ciencia Ficción. 

Lo peor de todo es que me siento completamente inútil, alienada con un modo de vida que es el único que conozco, pero creo que en nuestra más absoluta decadencia como sociedad, solo una gota de "conciencia" en el océano de nuestra incompetencia sería algo. Si esta exposición, una película, una frase o lo que sea que nos mueva nos invita a reflexionar ya es mucho. No dejéis de verla, es recomendable para remover esos cimientos que creemos tan firmes y que sostenemos muchas veces en ensoñaciones irreales. 

Aquí dejo las fotografías y reflexiones que fui encontrando en la exposición, solo una pequeña parte... Me llama la atención que terminé exhausta de permanecer casi tres horas de pie viendo cada sala cuando muchas de estas personas masacradas, encerradas en campos de concentración, caminaban 12 horas sin descanso (si desfallecían les mataban), desabrigados, hambrientos. Se me parte el alma al leer historias personales de padres que perdieron a sus hijos, de hijos que vieron como el humo de un crematorio humano incendiaba los rastros de sus progenitores. Y al escuchar las voces de los supervivientes piensas ¿cómo pudieron vivir después de eso? Ojalá que esta visión terrible de las cosas, que no solo sucedió ahí sino que sigue sucediendo en Siria y en otros países en guerra, nos mueva a pronunciar desde lo más íntimo de nuestra alma una oración de amor, de luz hacia estos otros seres humanos que tuvieron la mala suerte de ser el punto de mira de locos sin escrúpulos. 

Nos sorprende ver como miles de alemanes cayeron en la visión enloquecida de un perturbado como Hitler y sin embargo, nosotros, los occidentales evolucionados, somos arrastrados hacia un consumismo feroz en una sociedad que prima lo externo. Hemos abandonado nuestra espiritualidad (y no hablo de religión), nuestra esencia más sutil, nuestro yo verdadero. En realidad no somos libres sino esclavos de nuestra propia ceguera. 

Aquí dejo las fotos y reflexiones de la exposición. 

El campo de concentración de Auschwitz fue construido en 1940 para encerrar a los prisioneros políticos polacos que ya no cabían en las cárceles, fue  campo de concentración y centro administrativo.

Los primeros en llegar fueron los prisioneros políticos del ejército polaco, después intelectuales, homosexuales, gitanos y judíos.

Con engaños iban conducidos hacia su exterminio, con promesas de trabajo y una vida mejor. La muerte o los trabajos forzados. Ese era su destino. Nada más atravesar la puerta de entrada de Auschwitz los recién llegados leían "Arbeit macht frei" (el trabajo hace libre), algo que hacía pensar a los prisioneros que en algún momento iban a lograr salir del campo. Pero eso era solo otra mentira más...

En el campo había diferentes bloques. Uno de ellos, el llamado "bloque de la muerte" era el lugar donde se realizaban los castigos, encierros en celdas donde se les dejaba morir de hambre o se les asesinaba cruelmente. 

Los objetos que sobrevivieron a la muerte, reflejan la vida pasada, los momentos felices que les fueron arrebatados sin miramientos. La crueldad no tuvo límites. Despojarlos de sus recuerdos, de su intimidad, de su vida pasada es tratar de rebajarlos.  




De todos los objetos que vimos, los que más me conmovieron fueron las fotos de niños, padres, de familias que perdieron la vida. En ellas está detenida la felicidad, sin el presagio ni el rastro futuro de la muerte y la tortura...Vidas como las nuestras...¿Os imagináis por un momento estar en su lugar?



 














Esta familia no se imaginaba que en pocas horas iba a ser exterminada....










Engañaron a los padres de esta niña para llevársela a un centro donde les prometieron que mejorarían su vida, pues tenía una discapacidad. Los padres recibieron sus cenizas al poco tiempo... 










Un zapato de niño que atesora un calcetín. ¿Cuántos pasos hacia la muerte?




  


En la película "V" de Vendetta de los hermanos Wachowski se dicen frases que me hicieron reflexionar y que están muy relacionadas con aquellos que sobrevivieron y también con aquellos que aunque murieran en los campos o exterminados, guardaron en su intimidad un secreto que les ayudó a resistir: 

Nuestra integridad vale tan poco, pero es todo cuanto realmente tenemos, es el último centímetro que nos queda de nosotros, si salvaguardamos ese centímetro, somos libres...

Moriré aquí. Cada centímetro de mí perecerá, cada centímetro, salvo uno. Un centímetro, algo pequeño y frágil y lo único que merece la pena conservar en el mundo, nunca debemos perderlo o entregarlo, nunca debemos dejar que nos lo arrebaten.. 

Viktor Frankl también lo expresa en su libro "El hombre en busca de sentido". El también estuvo en un campo de concentración: