PALABRAS

"Una mirada lo cambia todo: la perspectiva, la luz, la sombra, el verso... la palabra."

EVA GUILLAMÓN. ENTRE LA MÚSICA Y LA PALABRA

Hace 3 meses / BLOG LOS ZAPATOS ROJOS DE DOROTHY / 0

Fecha de publicación: 14 de septiembre de 2017


“… y nuestro aliento será el comienzo de la primavera, aunque tú digas noviembre, por ejemplo.”  

(Del poema Desiderata incluido en mi poemario Quiero oírte decir  mi nombre.)  

Los zapatos rojos de Dorothy han tenido el placer de transitar un trecho del camino amarillo con Eva Guillamón, una dramaturga nacida en Albacete, que, vinculada activamente con el mundo del teatro, trabajó en Nueva York con relevantes directores en salas con vocación experimental. Su dedicación a la dramaturgia, la dirección e interpretación escénica le han valido premios como el recibido en la VI Bienal Internacional de Dramaturgia Femenina, La Habana (Cuba) en 2013 con su obra De la Guerra, o como finalista en el Festival de Ópera Contemporánea de Houston en 2011 con  Noticias del silencio. El mono. Actualmente, su proyecto literario-musical Dúa de Pel, compartido junto con Sonia Megías, así como el estreno en el Teatro Real de Madrid en julio de 2017 de la cantata infantil Somos naturaleza, escrita y dirigida por ella, forman parte de sus muchos  impulsos creativos. Ahora será Eva Guillamón, en primera persona, con su palabra íntima, poética la que os hable de sus perfiles, de sus versos, de sus pasos…  

«ENTRE es siempre mi punto de partida. ENTRE supone un movimiento transversal, una dirección perpendicular que atraviesa la vocación para romper su quietud y esparcirla por las dos orillas. O las tres. O más. En esa ubicación desnortada, sin ninguna certeza en la que apoyarse, es donde puedo empezar a sentir los empujes de esa línea que delimita el afuera. Y valiéndome de las herramientas necesarias en cada momento, en cada golpe, comienzo a marcar el territorio, con imágenes, con letras, con sonidos… Con preguntas, en definitiva. Decía Kafka: “las cosas que se me ocurren no se me presentan por su raíz, sino por un punto cualquiera situado hacia el medio”. A mí tampoco; y en este nomadismo multidisciplinar, viajo por el medio de, moviéndome entre las cosas, entrando y saliendo de un itinerario sin rumbo fijo ni principio ni fin.»  

Fotografía perteneciente a la serie SE VENDE, de Eva Guillamón. 

1.-La palabra, la mirada, el silencio… ¿cómo se dibuja, perfila ese acercamiento artístico desde tu visión para crear tus obras? ¿Crees que en todo arte hay rebeldía, transgresión, belleza, soledad, etc…? ¿De qué están hechos los sueños?  

La creación para mí es un misterio inmenso. Nunca sé por dónde va a salir. Yo sé que quiero comunicar algo. A veces una sensación, a veces un discurso más elaborado, y en función del objetivo se va irguiendo el formato. Ésa es la fase de la creación que más me cuesta. No me deja descansar hasta que me oriento y sé cómo voy a avanzar en ese nuevo proyecto, en esa misión espacial. Vivir en un planeta gigantesco es maravilloso, porque hay miles de lugares que recorrer, pero también tiene siempre un punto desconocido, y lo desconocido, además de resultar excitante, también es desconcertante.   Inevitablemente la soledad es inherente al trabajo creador, hay cosas que sólo se escuchan en silencio, “las noticias que siempre vienen del silencio”, que decía Rilke en sus Cartas a un joven poeta. Ese silencio es el punto de partida. El trabajo de creación se realiza desde ESTAR ahí -y en una época de la Historia y en una edad y disfrutando y sufriendo una realidad determinada…- La creación se apoya en ese concreto con la esperanza de alcanzar lo universal, la comprensión más allá de tu propia frontera. Entonces se deshace del ESTAR para SER, para perdurar cuando tú ya no estés. En todo ejercicio de comunicación hay voluntad de transgredir, de aportar, de romper, de arrojar conciencia… Para mí la transgresión se refiere a los límites sociales, culturales, éticos, tal vez; pero también a la propia dimensión del uno mismo en tanto en cuanto un trozo de carne sobre la Tierra.   Los sueños están hechos de intuición y de inspiración. Admiro profundamente a Helénè Cixous y me siento muy reflejada en sus comentarios acerca de su relación con los sueños. Para ella son una fuente de conocimiento y de literatura. Los sueños tienen una cantidad de información valiosísima, son una fuente de imaginación inagotable, de visión extrasensorial. Para mí son una especie de oráculo, incluso.  

2.-¿Crees que los artistas son los verdaderos visionarios de la historia por su conexión con lo creativo?  

Me disgusta el concepto de artista como una suerte de ser superior. Desgraciadamente hay muchas personas que en ningún momento han tenido la posibilidad de plantearse qué hacer, de ser libres para elegir otra cosa que la mera supervivencia. Yo creo que cualquiera que desarrolle un hacer con constancia y conciencia está relacionándose con ese mundo invisible, anacrónico y mágico que es la creación. Crear es sacar a la luz, hacer resurgir. Vivir o no en un estado de fertilidad en la mayoría de los casos es una decisión. Comprometerse con la fecundidad es una decisión. Una decisión muy trabajosa que hay que mantener con todo el cuerpo y más allá. Eso sí me parece visionario, porque te amplía la visión, la consideración de qué es el mundo, de quién eres tú, quién soy yo, quiénes somos nosotros.  

Dúa de Pel en Shangai

3.-¿En qué estás trabajando actualmente? Sé que tienes una novedad que todos esperamos pronto leer…  

Actualmente estoy terminando mi primer poemario, Quiero oírte decir mi nombre. Está en fase de pre publicación, con la alegría y el vértigo que supone. Descubrir la palabra de una manera menos discursiva y más certera ha sido un trabajo muy minucioso y muy emocionante. Hace casi dos años que me enamoré de la poesía y estoy viviendo esa etapa tan dulce y tan hipnótica. En julio estrenamos en el Teatro Real ‘Somos naturaleza’, una cantata de la que yo hice el libreto y la dirección escénica. Fue un trabajo en común con muchísima gente, con la felicidad y el desgaste que genera el trabajo colectivo. Por eso al terminar me lancé de lleno a la poesía y a su búsqueda de la palabra exacta, que es la soledad absoluta.   Por otro lado, a mí me apasiona el escenario, la interpretación. Es un contraste saludable y necesario con el viaje al más allá que exige la creación. Últimamente la mayor parte de las veces que estoy sobre el escenario actuando es con Dúa de Pel, un dúo literario musical que formamos Sonia Megías y yo. A finales de septiembre nos vamos de gira a Argentina, hace cuatro meses estuvimos de gira en China… La energía del escenario es muy chamánica, muy transformadora, y bien encauzada tiene la capacidad de despertar en los intérpretes y el público todo aquello que hasta ese momento parecía no formar parte de uno mismo.    

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