PALABRAS

"Una mirada lo cambia todo: la perspectiva, la luz, la sombra, el verso... la palabra."

Ofrenda

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Fecha de publicación: 9 de febrero de 2019

Las presentaciones de mis libros no serían lo mismo sin mi alma gemela, Gerson A. de Sousa, bailarín y coreógrafo brasileño, que siempre ofrece su esfuerzo, su danza, su animación como un maravilloso regalo que agradezco y bendigo.

Se el esfuerzo que supone prepararse, física y emocionalmente. Y en esta ocasión, en pleno invierno, vestir con trajes del Inti Raymi

Su ofrenda es tan sagrada como su danza en honor a la lluvia. 

Doy gracias por tener este ángel en mi vida, por vivir cada minuto a su lado, por hacer proyectos juntos, por luchar por nuestros sueños y compartir, los buenos y no tan buenos momentos de esta vida que siempre es una aventura...

 

Los rituales del Inti Raymi se realizan cada 21 de junio para agradecer al dios Sol por las cosechas. Una tradición que mantienen pueblos indígenas al otro lado del océano.

A la medianoche de cada 21 de junio o en las primeras horas del día, comienza el Armay Tuta o baño ritual, que da inicio a la fiestas del Inti Raymi o del Sol. 

Se trata de una limpia con montes y agua bendita para darle al indígena coraje, resistencia y fortaleza. A través del agua, según la creencia ancestral, se logra una integración del hombre con la Pacha Mama o madre tierra. Luego siguen los bailes, la comida y la bebida






El religioso, José de Acosta, cronista del siglo XVI, describe así los ritos de las festividades: “... Se juntaban todos antes que saliese la Luna el primer día, y, viéndola, daban grandes voces con hachas de fuego en las manos y se hacía el lavatorio general en los arroyos y fuentes”.









Las religiones europeas pre-cristianas, al igual que las americanas, también estaban ligadas al calendario agrícola, solsticial y tenían que ver con la fertilidad; así, los rituales estaban orientados al agradecimiento a la tierra y a la lluvia; de allí también que los rituales más importantes se llevaban a cabo en las épocas de siembra y de cosecha. 







Durante la época de los Incas, el Wawa Inti Raymi fue instituido por el inca Pachacútec en la década de 1430 dC, como parte de su reorganización político-administrativa del estado inca, y era un ritual para legitimar el control imperial sobre los pueblos sometidos. El raymi del solsticio de invierno era uno de los dos mayores festivales celebrados en honor al sol en el Cusco. El otro festival era el Capaq Inti Raymi, (fiesta del gran sol) celebrado por los Incas en el solsticio de verano en el hemisferio sur (21 de diciembre). Según relata el peruano Inca Garcilaso de la Vega (1539-1616), el Wawa Inti Raymi significaba que el dios Sol renacía para dar inicio a un nuevo ciclo anual, el "tiempo circular inca" (debido a que no concebían el tiempo como lineal sino como un círculo cronológico) así como el origen mítico del Inca, quien fue enviado por el Sol (como dios ordenador de las acciones de las poblaciones del antiguo mundo). Su celebración duraba 15 días, en los cuales había danzas, ceremonias y sacrificios.